Cultura

De la huella árabe, los castillos y la arqueología a los legados literarios y artísticos de Azorín y Eusebio Sempere o la representación única del Misteri d'Elx


​​Viajar es conocer. Y la Costa Blanca es experta en mostrar su historia, su arte, sus fiestas, su patrimonio como un gran valor de su cultura. También como una puerta abierta para recorrer la historia de una provincia marcada por muchas culturas, desde la prehistoria, con vestigios como las pinturas rupestres del Pla de Petracos, al mundo ibero y romano, del que dan buena cuenta los yacimientos de Lucentum en Alicante y la Alcudia de Elche, o el ineludible legado árabe de una impresionante ruta de castillos, con más de un centenar de fortalezas, la mayoría de ellas declaradas Bien de Interés Cultural (BIC), en muchas de las cuales dejaron su huella. Igual que en la Rábita de Guardamar, única edificación de su estilo que se conserva.

La oferta de museos es enorme, con centros co​mo el MARQ​, Museo Arqueológico de la Provincia de Alicante, convertido en un referente internacional; o el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante que atesora la colección personal de Eusebio Sempere donada a la ciudad, el fondo municipal de obras del artista de Onil y la Colección Caja Mediterráneo; o la Casa Museo Azorín de Monóvar, que recoge el legado personal y literario del escritor; o la Casa Modernista de Novelda o el santuario de Santa María Magdalena, dos ejemplos de gran impacto arquitectónico y ornamental.​

La riqueza cultural está reconocida con tres patrimonios de la humanidad: el Misteri d'Elx, una representación única de raíces medievales; el Palmeral de Elche, con más de 200.000 ejemplares, y el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo, con importantes pinturas rupestres en l'Alcoià, El Comtat, la Marina Alta y la Marina Baixa.

La Costa Blanca cuenta, además, con algunos de los cascos históricos más auténticos de España, como el Barrio de Santa Cruz de Alicante, con sus casas encaladas que deslumbran al reflejar la luz del Mediterráneo. O los no menos singulares de Elche, Jávea, Dénia, Benissa, Teulada o Biar. Sin olvidar lo que por su riqueza patrimonial se ha hecho acreedores de la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC). Es el caso de Orihuela, Alcoy, Cocentaina, El Castell de Guadalest, Tabarca, Villajoyosa o Villena.​​