Si por algo destaca la ruta que planteamos desde Torrevieja, es por el contraste paisajístico entre el urbanismo de la tercera ciudad con más población de la provincia de Alicante (Torrevieja) y los parajes como el Parque Natural de las lagunas de La Mata y Torrevieja, el Parque Natural de El Hondo y el pantano de La Pedrera. Sin olvidar la singularidad paisajística de la huerta de toda la comarca de la Vega Baja del Segura.
Iniciamos la ruta desde el mismo Paseo Vista Alegre de Torrevieja, junto al Club Náutico. Tomaremos la Calle de Orihuela hasta alcanzar la CV-905, también conocida como carretera de Crevillent. Esta carretera nos lleva justo entre las dos lagunas citadas, la de La Mata y la de Torrevieja. Si bien es cierto que la existencia de urbanizaciones nos impide la visión de las mismas, hay varios puntos de fácil acceso con la bicicleta con miradores elevados que nos permitirán disfrutar del paisaje. Así mismo, conviene recordar que todo este tramo dispone de un carril bici en muy buen estado que conviene utilizar incluso con la bicicleta de carretera.
Una vez dejada a mano derecha la urbanización de Ciudad Quesada llegaremos a Benijófar, donde tomaremos la CV-920, para cruzar el río Segura por un puente a la altura de Rojales. Posteriormente tomaremos la CV-860 que nos llevará hasta el Parque Natural de El Hondo, dejando a mano izquierda el municipio de Daya Vieja y a derecha San Fulgencio. Todos ellos son municipios tranquilos, con el encanto de los pueblos de huerta de toda la comarca de la Vega Baja del Segura, donde siempre encontraremos lugares tranquilos donde poder disfrutar de un refrigerio en el camino.
Una vez alcanzada la CV-851 aproximadamente en el kilómetro veintiséis de ruta, empezaremos a rodear el Parque Natural de El Hondo. Las 2.387 hectáreas que conforman este humedal, declarado parque natural en 1994, comprenden dos embalses reguladores de riego, charcas perimetrales y zonas de saladar y cultivos, cuya conservación ha originado distintos ambientes de gran valor ecológico, aunque sin duda, es la fauna el aspecto más valioso del parque, tanto por la gran abundancia como por la presencia de especies seriamente amenazadas de extinción.






















