Orihuela es la capital de la comarca de la Vega Baja del Segura. Es uno de los municipios más importantes de la provincia de Alicante. De hecho, ostentó la capitalidad de diversos territorios históricos como la Procuración General de Orihuela, Gobernación de Orihuela o Gobernación Ultra Xaxonam y, durante un breve período del reinado de Felipe V de Borbón, fue capital del Reino de Valencia.
A nivel patrimonial destaca en especial por su casco histórico (declarado conjunto histórico-artístico y monumental) y por sus festividades, entre ellas la Semana Santa (declarada de interés turístico internacional) y las Fiestas de la Reconquista (Moros y Cristianos). En Orihuela han nacido y vivido numerosas personalidades, destacando al ilustre poeta Miguel Hernández, con cuyo legado se siente muy vinculada la ciudad.
Para los foráneos son menos conocidas las bondades paisajísticas y medio ambientales del municipio. Pero hay que tener en cuenta que Orihuela es el primer municipio en extensión de la provincia de Alicante, lo que le proporciona paisajes con muchos contrastes. Como todos los municipios de la Vega Baja del Segura, Orihuela está condicionada en gran medida por el trazado de río Segura y su huerta. En sus riberas se desarrollan intensos cultivos de cítricos y hortalizas. Se trata de un ecosistema único en el mundo del que solo existen 10 ejemplos en todo el planeta, cuatro de ellos en España. En contraste con la huerta, también se despliegan extensas zonas de secano donde predomina la explotación de olivos y almendros. La costa está ampliamente edificada. Sin embargo, todavía conserva importantes enclaves vírgenes como la cala de la Mosca, Sierra Escalona, la Dehesa o la Pinada de Campoamor. Aunque esta zona de la provincia es de las menos montañosas de la provincia, el municipio cuenta con importantes sistemas montañosos que atraviesan el término municipal, destacando la Sierra de Orihuela (634 msnm de altura en su punto máximo). Por último tenemos que destacar el embalse de La Pedrera por su importancia y por el hecho de que la ruta que planteamos llega hasta la misma orilla. Está situado entre las pedanías de Torremendo y Hurchillo, fruto del Trasvase Tajo-Segura que se construyó alrededor de la segunda mitad del siglo XX.
Iniciamos la ruta en pleno centro de la ciudad, en la calle Sol junto a la comisaría de la Policía Nacional, paralelos al río Segura. Cuando llevemos más o menos 2 km de ruta podremos observar al otro lado del río un molino de agua, al que podremos acceder con un pequeño desvío a través de un puente.
Ya en el kilómetro 3 abandonaremos el cauce del río para girar a mano izquierda y seguir por campos de cultivo, cruzando la CV-715 y llegando hasta la CV-923 donde iniciamos la subida principal de la ruta: la Sierra del Cristo.
Una vez alcanza la cima de esta sierra desde donde podremos disfrutar de unas espectaculares vistas a pesar de sus escasos 200 m sobre el nivel del mar, iniciamos la bajada hasta alcanzar la CV-949 en el kilómetro 13,70, donde cruzamos la CV-949 y continuamos por la misma pista por la que realizamos dos subidas suaves hasta alcanzar la CV-954. En este tramo, aunque no hay que abandonar la pista principal, conviene llevar anotaciones exactas de los cruces o el track en el GPS, ya que existen muchos caminos rurales de acceso a huertas y casas de aperos que nos pueden inducir a error. Cuando lleguemos a la CV-954 giraremos a mano izquierda para descender hasta la pedanía oriolana de Torremendo. Una vez allí descendemos un poco más para ir por una senda preciosa pegada al borde del embalse de La Pedrera. Esa es la única zona con cierta dificultad técnica de toda la ruta. Dejando la presa del embalse a mano derecha a la CV-925, que une las localidades de Orihuela y Pilar de la Horadada, por la cual llegaremos a la pedanía de Hurchillo tras una fuerte subida y una pronunciada bajada. Sin abandonar el asfalto de la CV-925 llegamos otra vez a Orihuela donde una vez recuperados del esfuerzo podremos disfrutar de una de las ciudades con más patrimonio y mejor conservado de toda España, así como de una gastronomía rica y variada, como consecuencia de la riqueza de su huerta y la existencia de litoral marítimo dentro de los límites del municipio.













